Me confieso.
Con esto de Educación Especial no puedo pretender ser objetiva. Ya estoy harta
y me dan ganas de convertir mi angustia y coraje de tantos años en violencia
contra el idiota político o funcionario público que me tope de frente y me diga
dos o tres sandeces de esas que vienen diciendo en las últimas semanas.
Y no sólo
contra los políticos sino contra dos o tres comentaristas en los medios que
parecen hacerse eco del gobierno diciendo que si ahora hay tantos niños con
impedimentos – 160,000 ó una tercera parte en Educación - es porque están mal
diagnosticados. ¡Qué poco salen a la calle y qué poco conocen cómo de verdad se
bate el cobre!
Estoy harta de
ver cómo usan a los niños de educación especial como pretexto para desviar la
atención de la crisis económica o de la incompetencia de nuestros políticos,
administración tras administración. Educación Especial es el botín para el
gobierno que esté en el poder. Usan los fondos a su gusto y usan a los niños
como símbolos para decir que “están haciendo algo” por ellos. O se llenan la
boca diciendo que hay que ser sensibles pero a pocos de verdad les importan. Se
las echan de sensibles cuando no lo son, sin pensar en sus repugnantes y
mezquinos actos para esconder la desviación de fondos públicos a otras cosas.
No les importa
un bledo porque no sienten, jamás han experimentado, lo que es el dolor, la
frustración y la agonía de tener que lidiar con el monstruo que es Educación
Especial. Basta ya. Déjense del show con Educación Especial. Póngase a
trabajar, que para eso les pagan.



