Showing posts with label voluntad. Show all posts
Showing posts with label voluntad. Show all posts

Monday, October 21, 2013

No te quejes


No te quejes”. Esa es mi frase favorita. Siempre he sabido de su existencia pero desde hace 11 años la he ido convirtiendo,  poco a poco, en mi mantra.

“Ay que si estoy sin trabajo”. “Ay que todo está tan caro”. “Mi marido me abandonó”. “Mi mujer pelea mucho”. “Mis hijos me tienen loca”. “Las deudas me abruman”. “Me duelen los huesos”. “Tengo alta presión”. “Estoy enfermo”.  “Estoy harto de mi trabajo”. “Tengo demasiado estrés”. “Estoy cansado”. “Que si los chavos no me dan”. “Que me chocaron el carro y no sé quién fue”. “Que perdí a un ser querido”. “Que estoy gordo/flaco/viejo/calvo/soltera/divorciada/casada… etc…”  En fin, son miles las quejas que una escucha a diario donde quiera que me meta. ¡Parecería que en Puerto Rico vivimos en el país de las quejas!

Nos quejamos de la economía, del gobierno, de las tiendas, de todo. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a mirar a nuestro alrededor que siempre hay alguien en peor condición que uno.

No, no se trata de ser conformista o mártir. Se trata simplemente de coger aire y darse cuenta de que por más que uno se queje, siempre una tiene cerca a alguien que las está pasando peor. Tanto he aprendido a no quejarme que cuando escucho quejas continuas de alguien, simplemente me callo o me voy del lugar porque no las tolero en mi sistema. En realidad me hacen daño.

Yo he ido aprendiendo a dejar de quejarme sin razón, gracias a mi hija y a su entorno. Lo he ido aprendiendo desde que nació.

Wednesday, April 4, 2012

Voluntad, que esto es pa’largo


Si digo que lloré de rabia, no miento. Las lágrimas brotaron de mis ojos por la rabia y frustración. Y por la impotencia de saber que no va a pasar nada y de que todo se quedará igual.

Acabo de llegar de una gestión en la oficina del distrito de Guaynabo, que pertenece a la Región de San Juan de Educación Especial. Lo llamo por nombre y apellido porque estas dependencias del gobierno, especialmente en el Departamento de Educación, tienen nombres largos como así de largas son las horas que uno tiene que perder en burocracias interminables.

Respiro y cierro los ojos para buscar en los recónditos espacios de la paciencia que se me agota, la fuerza para combatir ante una mole que en vez de ayudar, se condensa y va contra las madres y padres de niños especiales. Respiro y pienso en la cara de mi hija y me salen las fuerzas de donde no las tengo.

Una se mentaliza, se prepara para ir a Educación Especial. Esa es una de las tácticas que las madres usamos con nosotras mismas para lidiar contra el sistema que intenta aplastarte. Dificultad tras dificultad. Escollo tras escollo. Es como si el universo conspirara para ponerte más barreras de la cuenta.