Thursday, September 24, 2015

Relatos de Facebook: Sol de la mañana





Relatos de Facebook: Sol de la mañana 

(Esto es un relato que me acaba de ocurrir)

-"¡Mamá, mamá, mira el sol! ¡El sol me está mirando! ¡El sol vino a verme ahora por la mañana! ¿Por qué el sol me está viendo a mi?", me dice.

- "Hija ya lo veo. El sol te está buscando porque papa Dios te está enviando muchas bendiciones hoy", le digo.

- "Ay casi no veo pero eso es bueno Mamá. Me gusta que el sol vino a mi. Yo me di cuenta Mamá porque eso significa algo bien bueno. ¿Sabes qué significa Mamá?", me pregunta.

- "¿Qué significa mi amor?", le contesto en forma de pregunta.

- "Significa que papa Dios está levantándome para que sea feliz y para ponerme linda. Por eso es bueno mamá. Voy a ser linda hoy también", dijo.

- "Siempre, mi amor. Siempre", le respondí.

- "Ay Mamá pero esperate, que me falta mi collar para ser bella y que atrape el sol para mi", dijo.

Y se fue corriendo a poner su collar antes de terminar su desayuno.

Tuesday, September 15, 2015

Mamá leona: leona Mamá


!Dios es tan bueno conmigo! Llevo varias semanas terribles, de mucho trabajo y agotamiento extremo, y la nena con altas y bajas, pero siempre hay luz al final del túnel. Hoy me llaman temprano de la escuela que ella se había caído. Se lastimó el mismo dedo que se había fracturado hace dos años, en su mano izquierda. La débil. A mi se me vino el mundo abajo. 

Mil cosas me pasaron por la mente. Que si el dichoso plan médico me tiene la vida agriada, que si tenía que hacerle placas, que si llevarla a la doctora, que si sus instrumentos, que me tocaba añoñarla, que si ojalá no le doliera mucho, que si perdería sus clases de música, que si tendría que calmar a Mami para que no se asustara, que si esto no para. En fin, miles de pensamientos me entraron en la mente, pero tengo una técnica para detenerme. Es mi rutina para actuar de prisa, sin volverme histérica. Entré en el ¨cálmate-mode¨, o sea, que actúo casi robótica, escondiendo la ansiedad bajo una sonrisa de lipstick rojo tenue. Tiene que ser tenue, porque el rojo pasión es para momentos caóticos y este, aún no lo era. Ese fue el pensamiento del que me agarré.

Sunday, September 13, 2015

Relatos de Facebook: ¿Oveja o caballo?





Intentaba iniciar la redacción de mi próxima columna, que sé que generará comentarios en un pequeño grupo de los llamados "influencers", pero ella está en la de jugar. Me dijo:
-"Mamá relax. No escribas ven conmigo que quiero que escuches a una oveja o un caballo. Siéntate ahí quietecita y me escuchas porque quiero gufiarte un ratito. ¿Cómo suena, como oveja o como caballo?", me pregunta Mariela.

-"Ay hija mía no sé. Es como un revolú. Creo que me va a doler la cabeza", le digo.

-"Ay Mamá, qué graciosa y charlatancita que eres. No te va a doler la cabeza ahora. Después es mejor", me respondió...
 
O sea, a buscar las pastillas contra la jaqueca porque sé que viene.

Relatos de Facebook: ¿Qué haces tan lejos?



-"¿Dónde estás? ¿Qué haces ahora mismo allá tan lejos? ¿Por qué no estás aquí conmigo?", pregunta ella.

Y yo que iba saliendo del cuarto hacia la cocina paré en seco. Respiré y puse reversa. Volví al cuarto a esperar que terminara su llamada, con el corazón roto. Es momento de invitarla a bailar o a jugar. Estrategia de distracción es lo imperativo.

Cerré los ojos y recordé la sabia cita de aquella vieja colección de Selecciones del Reader's Digest de mi padre.
La risa es el remedio infalible. Hay que reír.

Wednesday, August 12, 2015

Relatos de Facebook: Octavo





Camino a la escuela para su primer día de clases, me tomó de la mano y me dice:

-      -  “Mamá, ¿por qué no le rezamos a Papá Dios como tú haces?”.

-      -  “Claro, hija mía. Vamos a rezarle. Si quieres empieza tu”, le digo.

-      -  “Ok. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Papá Dios. Te pido que yo no sea tímida en el octavo grado. Y que ni tampoco mi mano se ponga con ánimo para que esté tranquilita”, dice ella, y reza el Padre Nuestro.

En idioma marielesco, la mano con ánimo es la mano que le tiembla porque tiene debilidad. A veces ocurre cuando se pone nerviosa.

-       - “Mariela, si le pides a Papa Dios con fe, ya verás que todo saldrá bien. Él va a estar contigo”, le digo.

-       - “Sí, Mamá. Yo lo sé pero lo que sea”, me dice.

Y llegó a su escuela y nos despedimos. Transcurrió su día normal y la paso a recoger a la hora de salida.

-       - “! Mamá, Mamá! ¿Sabes qué me pasó?”, me pregunta ella, llena de alegría, tan pronto me ve.

-       - “Dime. ¿Cómo te fue en tu primer día?”, le pregunto.

-       - “Mamá estuve bien tranquila y no me puse tímida ni mi mano se puso con ánimo. Disfruté mucho en la escuela con las nuevas amigas. Creo que Papa Dios me escuchó”.

-       - “Así fue mi amor. Así fue”, le dije.

Relatos de Facebook: Lipgloss







Vamos a salir a la gasolinera y de pronto la miro sin que se dé cuenta. Acababa de cerrar mi polvo compacto después de ponérselo en toda su cara y se pintó los labios con gloss rosita.
 
-"¿Mariela, qué es eso? ¿Tú te maquíllate? No me digas", le comento yo.
 
-"Ay Mamá, tranquila, que es no es nada. Me maquillé para salir porque hay que verse siempre bella. ¡Lo digo en serio!", me contesta ella.
 
Exhalé, la miré bien y sonreí. No puedo pedirle que no sea como es, es hija mía.
 
-"OK mi amor", dije. Y nos fuimos.

Thursday, July 9, 2015

Ballet sin impedimentos



Mi hija en una presentación en un centro comercial.


Baila todos los días, a todas horas. Con música frente al televisor o con los audífonos puestos. O sin música, imaginando notas, y con cada una se inventa coreografías sin parar. Mi hija nació para ser artista y le gusta el baile. Lo difícil es que el baile no necesariamente se adapta a ella. O por lo menos, el baile institucionalizado.



En Puerto Rico es sumamente difícil encontrar un espacio para niños con algún impedimento físico en las escuelas de baile y de ballet. Se discrimina, y mucho. No es fácil encontrar un espacio libre de prejuicios y con los acomodos razonables para que los niños disfruten, como cualquier otro niño lo haría.



Y hoy, viendo un reportaje que me señaló una amiga en su wall de Facebook acerca de cómo el New York City Ballet ofreció unos talleres a niños con impedimentos, pensé que estaba lista para contar nuestra historia. La historia de mi hija y la mía, porque con la distancia del tiempo una aprende a contener las emociones, a tragar cuando se te asoma una lagrimita o a contar hasta diez para no lanzar improperios contra el sistema, como me pasaba hace unos años cada vez que nos topábamos con una barrera arquitectónica y de mente. ¡Y qué muchas fueron!



Comienzo como lo hacen en el reportaje: “Cuando una madre como yo tiene un hijo con algún impedimento, gran parte del tiempo que pasamos juntos se dedica a intervenciones médicas y terapias. Mi vida entera es como si fuera un programa de “Mami y yo”, y dada la condición de mi hija, sé que mi vida entera será así mismo”, dice la madre en el vídeo.