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| Gloribel le regaló a Mariela el Ángel de la Estrella |
“Cada uno de nosotros es
un ángel con una sola ala, y sólo podemos volar cuando nos abrazamos”.
Luciano de Crescenzo
-“Mamá, había una vez un ángel que
era especial porque brillaba y se llamaba el Ángel de la Estrella”, sentenció
ella, sonriendo y con la voz entrecortada de la emoción esa que le brota por
los poros cuando tiene en sus manos algo que le gusta.
-“Es un ángel bien bonito. Es
especial porque te guía y te dice lo que tienes que hacer Mamá. Es como un
ángel que vuela por el cielo, pero que está aquí conmigo y sus alas son de
plumas como pájaros. Como la muchacha de la película de Maléfica que era buena,
pero le cortaron las alas y después se le pegaron y volvió a volar…, pero esta
es buena. Es mi ángel, y sus alas son plumas verdes. Es como un ángel que me
viene a dar aire Mamá. Y por la noche, va a volar cuidándome”, dice sin parar,
casi sin respirar.
-“¿Y por qué escogiste ese ángel,
hija mía?”, pregunté yo.
-“Porque lo sentí en mi corazón,
Mamá. Es como una persona que vino a mi mente y me habló, y mi corazón se puso
rapidito, como bailando aquí en el pecho, y entonces yo escogí este porque me
dijo que las alas son muy bonitas. Me encantan sus alas. Yo lo quería a este”, añadió, casi sin dejarme hablar.
-“¿Y por qué lo querías?”, le vuelvo
a preguntar.
-“Porque es el ángel que me cuida.
Se parece un poquito a la muchacha que me lo regaló. A esa amiga tuya Mamá.
Tiene alas, pero esa muchacha tiene una camisa con unas cosas por los lados en
los hombros, que en mi mente son como alas, y se parece a ella en la cara. Son
como iguales”, me dijo, y yo no pude evitar sonreír.
Sonreír con el conocimiento de que las
cosas no llegan por que sí a uno. Todo tiene un propósito en la vida. Igual que
cuando se van, pues cuando llegan, vienen con algo. Una lección, un mensaje, un
objetivo, una misión. Este ángel que le regaló hoy a mi hija mi amiga la
periodista, la cuentista, la magnífica creativa que también es artesana y
artista, Gloribel Delgado Esquilín, llegó por algo.

